lunes, 7 de junio de 2010

Tumbarme sobre tu espalda después de amarte
cosquillas en la piel del deseo
besarte las cejas y los dedos
sobrevivirte sobre la mesa.
Es tu cuerpo un recuerdo que se deshace?
Una melancolía hecha silencio?
No soy bueno en esto de quererte
No soy más que un recipiente nuevo para tu deseo
una lágrima cayendo por una mejilla imaginaria.
Estarás aquí el tiempo exacto para olvidarnos
nos seguirá una caravana de atardeceres
otras camas amargas y otros juegos.
Déjame dormir sobre ti esta noche
haré de cuenta que este sueño es eterno
aunque despierte y ya no estés.

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