domingo, 9 de enero de 2011

HERMANA DEL OLVIDO

Gasto mis ojos en tu humareda
Taciturno
Me convierto en luz oscura
En un conscupiscente de la risa
Llegas sonámbula entre mis memorias.
He estado en tu cuerpo de humo
Las veces que cuento con los dedos
Pero me antojas lúbrica y furiosa
Me apetece perderme en tu epitafio
Y olvidarme
y olvidarte
Y olvidarnos

No hay comentarios:

Publicar un comentario