jueves, 21 de abril de 2011

Me enveneno con un cigarrillo para no pensarte
Para no recordar el sabor de tu boca
Para que mi lengua no te resucite desde el frío.
Hay pocas cosas que no saben a ti
Por ejemplo, tu risa
Se me viene a la mente con un sabor dulzón
Como jengibre amargo y dulce
Como vino.
Tu caricia ingrávida, inusitada
Diferente a otras caricias
Es de azúcar en cristales inertes
Y la saboreo a veces como un golpe
Como una espina.
Termino el cigarrillo
Y vuelve tu saliva a corromperme
A hacer de m boca un cáliz constipado
Y empiezo a saborear tu sexo
Tu salada humedad
Agonizando en el salto final
Del beso al orgasmo.
Bebo tu recuerdo
Soy un niño bebiendo de tu pecho
Mordiendo,
Asqueado y adicto
Ensimismado néctar de los que aman solos.
Hay pocas cosas que no llevan tu nombre.
Te ahogare en nicotina
En cofradias de humo
Tal vez pueda olvidarte mientras espero.

sábado, 26 de febrero de 2011

SUICIDE

Podría suicidarme por tu boca
Entender que eres un ave de paso fumando un cigarro de amargura
Entretenerme entre tus piernas como un lobo enamorado de una oveja
Ganarte la partida de ajedrez por mi alma desierta
Podría.
También podría imaginarte desnuda
Huir con tus cenizas a otro mundo y abrazarte
Hacer un abecedario nuevo con todos nuestros besos
Y todavía tener ganas de ti
Puedo apagarte, asimilarte, resumirte y enterrarte en un puñado de tierra
Puedo cobijarte con un silencio lóbrego
Y buscarte con afán en todos los cuerpos que pasan por mi cadalso
Y aun así te amaría.

sábado, 15 de enero de 2011

SORTILEGIO

No soy bueno en esto del amor
Tiro del gatillo con la sutileza de un náufrago
Beso a la manera de los desahuciados
Grito.
A veces, creyendo que lo sé todo se me agotan las palabras
Llevo una herida abierta que no encuentra remedio
Busco un sortilegio que no sea efímero
Uno que me debilite hasta tal punto
Que pueda reconocer que he amado.
No hay cenizas, ni podredumbre,
Ni mentira casual, ni dinamita cósmica
Que me aleje de ti para ser el otro
Que vocifera a tientas
para encontrar sociego.
Te amo y he de amarte sobre la página muerta
Sobre mi mortalidad encarcelada
Con este cuerpo que muere en el asfalto
Hasta que Dios permita que me hunda
O que calle.

domingo, 9 de enero de 2011

HERMANA DEL OLVIDO

Gasto mis ojos en tu humareda
Taciturno
Me convierto en luz oscura
En un conscupiscente de la risa
Llegas sonámbula entre mis memorias.
He estado en tu cuerpo de humo
Las veces que cuento con los dedos
Pero me antojas lúbrica y furiosa
Me apetece perderme en tu epitafio
Y olvidarme
y olvidarte
Y olvidarnos