Debo sobrevivirte.
Aceptar la muerte de tus ojos
tu figura resplandeciendo entre las sombras
como una mariposa mutilada del aire.
Debo creer que no me esperas
que no me sientes en las noches en que el deseo te asalta como un lobo
que no te has ido y que le huyo a tu cuerpo
pero estoy aqui
colgado de tu frente como un náufrago
pudriéndome en tu ombligo
olvidándome de mí para encontrarme
surcando tus sábanas
resucitando
haciéndome generoso en estas vanalidades del amor.






